jueves, 7 de enero de 2016

SOLO LOS TONTOS SON FELICES

LAS AMARGAS REFLEXIONES DE ARTHUR SCHOPENHAUER


Desear, esencialmente es sufrir, así como la vida es un afán continuo de deseos, por tanto y por simple silogismo, se deduce, que la vida por esencia es dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... así pues, la vida del hombre no es más que una lucha por el deseo de una existencia feliz, con la certidumbre de resultar vencido, transformándose, en una lucha incesante para satisfacer nuestros deseos, físicos o emocionales. Es una historia natural del dolor, que se resume así: desear lo imposible, querer a quien no te corresponde, sufrir angustia existencial, luchar de continuo por algo que resulta totalmente vano, y después, de tanta lucha, tanto esfuerzo, tanto deseo malogrado, morir. Y así será por los siglos, de los siglos, hasta que la especie humana se extinga". Y dijo el hombre, dejemos de pensar, vamos a disfrutar, ¿Porque, para que? al final todo será igual, será un absurdo sacrificarse y vivir, mientras tengamos que morir. Con esta visión mi reflexión es bien distinta: La vida, además de ser corta, pura ensoñación, es una broma cruel, así pues, "bebe, goza de la vida, disfruta, sueña  y diviértete, evita lo que te haga sufrir, olvídate de la muerte, y nos reiremos de la vida, aunque nuestros días huyan a la deriva.

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