domingo, 21 de febrero de 2016

EL PODER MANIPULADOR DE LA IGLESIA

LA INFLUENCIA NEFASTA DE LA IGLESIA EN LA HUMANIDAD.
"Porque una cosa es la moral, la ética y las buenas costumbres, y otra muy diferente la imposición de una fe, basada en la falacia, la ficción y la mentira, que ha hecho, que cada vez que la humanidad avanza un paso, la iglesia la ha hecho retroceder dos".

La Iglesia como ente manipulador de los destinos de la humanidad, ha significado el mayor obstáculo al progreso de la sociedad y una barrera al conocimiento, y al día de hoy, su permanencia, mediante la influencia mediática en las poblaciones mas ignorantes, supone una ofensa a la dignidad de todo el colectivo, un insulto a la inteligencia de quien tiene que soportarlo y un freno a los derechos y libertades de los individuos. El anticlericalismo que profeso, no lo es tanto por los continuos escándalos que vamos conociendo de la iglesia, sino por el agravio a millones de personas que son embaucados a profesar una "fe"  basada en la ficción, falsedad y la mentira y que es pura falacia, pero eso no significa que considere mejor ni peor a las otras religiones, porque no creo en ninguna de ellas, pues las considero como la consecuencia de una necesidad arcaica de la búsqueda al sentido de una vida absurda, marcada por el dolor, el sufrimiento y la muerte, y porque luego se han convertido en la forma de dominar y manipular a los seres humanos en beneficio de fines que están muy alejados de la verdad de lo que predican. El cáncer que debilita y pudre a la iglesia es una practica ignominiosa que  en una degradación total de los integrantes del clero, ofende a la humanidad entera, y  no hace sino corroborar una descomposición que acerca su fin a pasos agigantados. Los ateos modernos actúan en el plano de las ideas: señalan errores, mentiras, falsedades, falacias, y consecuencias adversas de la fe sin prohibirla; los ateos ven el error de los creyentes pero también respetan su derecho expresar su opinión y sus creencias. Lo único que solicitan a cambio es que se les permita criticar libremente, aun siendo consciente de que esta actitud es diametralmente opuesta a la de los creyentes que a lo largo de la historia han aplastado a espada y fuego las voces disidentes. Quiero que quede claro que no me guía el odio ni el rencor hacia la iglesia, aunque ha cometido atrocidades dignas de ello, solo el afán de abrir los ojos, a la verdad, el conocimiento y la luz, de aquellos que han estado manipulados por la nefasta influencia de una religión, basada en la mentira, la falsedad, la ambición terrenal, la falacia de la fe, y la imposición de su doctrina por la fuerza, el engaño y el terror, para mantener su imperio. Antes era: "con la iglesia hemos topado", ahora es: "la libertad de expresión nos avala" no para ofender o faltar al respeto que toda religión merece, sino para abrir la mente a la que el opio de la religión ha cerrado. Todo tiene su principio y su fin y el de la iglesia se precipita, al quedar al descubierto su falacia y su ficción. Ver: ocaso

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