martes, 19 de septiembre de 2017

ES LA HORA DEL DIÁLOGO, O EL ENFRENTAMIENTO DIRECTO

Cuando la libertad es demandada por un oprimido, implica necesariamente la existencia de un opresor.Si trasladamos este axioma en el contexto actual, con el independentismo catalán, hemos de admitir que si se demanda democracia y cumplimiento de la Constitución, es que el contrario sostiene un status dictatorial, lo que obliga a unos de los contendientes a atenerse a los principios que rigen el estado de derecho y la ley que emana de la Constitución, armonizando la legalidad con la legitimidad. Dicho esto es urgente que por ambos lados empiece a actuar la cordura, el diálogo, la mesura y el respeto a las "leyes"..., para dar una solución lo más rápido posible a una situación que corre el riesgo de radicalizarse aún más con consecuencias imprevisibles. Y ya se sabe en una guerra no suele haber vencedores ni vencidos, tan solo perdedores,

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