viernes, 29 de septiembre de 2017

¿PROTESTAS O TE RESIGNAS? HE AHÍ LA CUESTIÓN

"Corren tiempos en que a  veces es mejor ser rey de tu silencio, que esclavo de tus palabras"  Cuando en una democracia debes tener cuidado con lo que escribes o dices si hablas de política social, contra la inmoralidad  y corrupción en nuestras instituciones y, contra la creciente pobreza y desigualdad o están coartando tu libertad de expresión o no existe una verdadera democracia que sustenta un estado de derecho donde se respete tanto tu opinión, como tu libertad. ¿Que concepto tiene cierta parte de le esa sociedad (sobre todo la que ostenta el poder político y económico y la que apoya los postulados del poder económico), para tildarte de rojo, perro flauta, podemita, radical, comunista y otras lindezas por el estilo, cuando manifiestas tu protesta contra la corrupción e impunidad de los corruptos, contra la pobreza infantil, contra el estado d emergencia en la que sobreviven mas de 7 millones de españoles, contra el rescate a los bancos y autopistas con dinero público que todos pagamos, contra el indiscriminado desahucio de decenas de miles de familias, contra la privatización  de los servicios públicos, contra la inmoralidad en la administración publica y el saqueo constante de sus arcas por gentuza sin escrúpulos, contra aquellas políticas que están eliminado el estado del bienestar que tanta sangre, sudor y lágrimas costó a nuestros padres y abuelos, contra la congelación de las pensiones, contra las desigualdades obscenas entre ricos y pobres, contra la perdida de poder adquisitivo y los bajos salarios, contra la explotación indecente, contra las políticas de recortes, contra esas políticas que benefician a la banca, la empresa y el capital y nada hacen para aliviar la pobreza de 16 millones de españoles, etc, etc, etc.

Cuando esto ocurre, sencillamente se ha envilecido la democracia para convertirla en un estado oligárquico, donde el poder político ha sido fagocitado por el poder económico, empezando sustituirse los principios de igualdad, solidaridad y fraternidad, en que se sustenta una sociedad más justa, por otra en la que reina la ley de la selva y donde el único poder, lo ostenta el poder del dinero. ¿Debemos entonces resignarnos y aceptar situaciones de injusticias, abusos y atropellos? Pienso que no, que toda persona con un mínimo de humanidad y conciencia social, tiene el deber moral y cívico de denunciar todos aquellos abusos, injusticias y atropellos que se estén produciendo en nuestra sociedad y sobre todo, aquellas situaciones que dañen y perjudiquen a los sectores de población más vulnerables, más pobres de nuestra sociedad. Es la única forma de que las cosas cambien, o nos arriesgamos a perpetuarse en un estado feudal, donde el único estatus que prevalezca sea el antiguo feudalismos: señores y siervos, nobles y vasallos, amos y esclavos, señoritos y criadas. ¿Y esto señores, es ser de izquierdas o podemitas o comunista? No señores, esto sencillamente es ser una persona con sentido de la justicia social, íntegro, honesto, y una alta dosis de generosidad, humanidad y solidaridad con los que más sufren.

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