viernes, 27 de octubre de 2017

RAYANDO EL ABSURDO y LA PARANOIA

Está claro que no aprendemos de la Historia y tropezamos sobre la misma piedra una y otra vez. La Declaración de Independencia de Cataluña aprobada en el Parlamento Catalán esta tarde, ha sido una irresponsabilidad, cuando no una estupidez como la copa de un pino, sabiendo que su supervivencia se limitaría a unas pocas horas. Ya la ocurrió a Companys con un fin trágico, le ocurrió a Tarradellas con cárcel y exilio y ahora ocurrirá lo mismo con Puigdemont. El gesto de inmolarse por una causa perdida no tiene mérito, cuando las posibilidades de triunfar son mínimas. Ahora llegan las medidas cautelares que se transformarán en acciones drásticas que repercutirán no solo el gobierno catalán, sino en gran parte de ciudadanos catalanes con los que se ha jugado y a los que se ha manipulado, y si tienen pensado ofrecer alguna resistencia, todavía serán más necios, ya que no disponen ni de fuerzas, ni de recursos ni de apoyo internacional. Saben que los Mossos tiene ahora la obligación de restablecer la legalidad y el orden público, de detener a los responsables de no acatar la legalidad y de frenar los disturbios que ocasionen los mas radicales, y si los Mossos no son capaces serán enviadas a restablecer el orden la Guardia civil y a la policía nacional y aún en el caso de que estos se vean sobrepasados, está preparado el Capitán General de la región para que intervenga el ejército. Entonces, ¿a que aspiraban cuando han proclamado la república, sabiendo que no serviría para nada y, exponiéndose a ser cesados y o detenidos?. No solo es algo absurdo, es de insensatos, que han jugado con fuego a sabiendas de que se iban a quemar. Esperemos que las medidas de Rajoy sean lo más blandas posibles para evitar males mayores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario