viernes, 1 de diciembre de 2017

LAS FIESTAS DE INVIERNO Y EL CUENTO DE LA NAVIDAD

REYES MAGOS, LA FALACIA DE UNA FANTASÍA Y EL NEGOCIO OBSCENO DE LA INDUSTRIA JUGUETERA

Y llegó el mes de Diciembre, frío, desagradable, cargado y saturado de anuncios de juguetes, colonias, comidas de empresa y cenas navideñas, en compañía muchas veces forzada de amigos y familiares. Mires donde mires, y sea la franja horaria que sea, todo está repleto de invitaciones al consumismo, mucho antes de que empiece el calvario de las fiestas del consumo, disfrazadas de fiestas navideñas. Todo son luces y decoraciones navideñas que estimulan y sugieren a nuestra mente el deseo de consumir y gastar en productos caducos,  superfluos, innecesarios y que solo hacen aligerar nuestros bolsillos. Y porque un año mas nos encontramos con la fiesta pagana de los reyes magos, (festividad que curiosamente no procede de la tradición cristiana sino de la Saturnalia), donde se juega cruelmente con la inocencia de los niños, en la que, la industria juguetera, obtiene el 60% de todo lo que vende durante todo el año, con el consiguiente atraco a la cartera de millones de familias que apenas llegan a fin de mes, pero que debido a esta falacia, se ven obligados a endeudarse para cumplir con sus hijos y no defraudarlos en esa falsa ilusión creada por la Iglesia cristiana. La Saturnalia, era una festividad romana, en la que se intercambiaban regalos (ahora se llama navidad) y que, como todo en la iglesia, se asimilo a la fantasía festiva de los reyes magos. En un principio la Saturnalia era la fiesta de los esclavos, donde se les recompensaba con raciones extras de vino y comida, mas tarde se convirtió en las bacanales romanas donde se comia y fornicaba sin freno, festividad que al final la iglesia transformó en un rito cristiano asociándolo con el nacimiento del niño Jesús, la navidad y el cuento de "unos Reyes Magos" que tienen mas de falso que la mula paca. Como rito cristiano es una verdadera hipocresía pues todos sabemos que son fiestas donde las comilonas, el exceso de alcohol, el derroche, la ostentación y el consumismo nada tienen que ver con una festividad religiosa. ¿Cuando acabaremos con estas fantasías, mas propias de los ritos ancestrales y épocas oscuras?. Visto así, estas festividades religiosas debieran llamarse  las  "bacanales de invierno". Quedaría más natural.

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