martes, 23 de enero de 2018

UN PAÍS DE MIERDA, CON UNOS POLÍTICOS DE MIERDA

A medida que el lodazal de la corrupción va emergiendo, nos vamos dando cuenta del deterioro y minado de las instituciones públicas y el desolador y obsceno paisaje que deja dicha corrupción, donde miles de millones de euros se han evaporado de las arcas públicas, millones que se han podido destinar a paliar las emergencias sociales, subir los sueldos y recibir unas pensiones más dignas, que por lo menos cubran la subida del IPC. El encarecimiento de los productos básicos (luz, gas, combustibles, alimentación), se ha sumado ahora la subida de los alquileres cuyo coste se ha disparado, perjudicando a aquellos jóvenes que no pueden independizarse, por los bajos salarios. Miles de jóvenes que no pueden comprar una vivienda, se ven imposibilitados para optar por un alquiler, pues el pago mensual ya es superior a la letra de una hipoteca, Cuando en otros países se destina un parque de vivienda en alquiler de un 35% con precios asequibles, en España apenas llega al 12%, a la vez que agua y luz suben una media anual de 7,8% y los salarios no llegan al 1,6% en el mejor de los casos. Hasta los socios del club Bilderberg, han reconocido que se deben subir los salarios para evitar el bajo consumo y que se tenga que parar la producción por exceso de stok. Hace 10 años antes de estallar la burbuja que provocó la crisis para cubrir los servicios básicos necesitábamos un 39% de nuestro salario; ahora se necesita un 67%. No aprendemos y volvemos a repetir los mismo que nos llevó al desastre. Mientras el precio medio del alquiler en otros países europeos está en 673 euros, en España está en 1.154, justo como estaba cuando estalló la burbuja. Así que muchos jóvenes, viendo este desolador panorama, siguen haciendo lo único que les queda: emigrar ó hacerse político. Mierda de país, mierda de  política, mierda de políticos.

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