lunes, 12 de febrero de 2018

TRISTE Y VERGONZOSA EXPLOTACIÓN

 La tan cacareada creación de empleo avergüenza e indigna, no solo a las fuerzas de la oposición y a los 18 millones de trabajadores, sino también a los políticos europeos ya que está basada en el mas rancio neoliberalismo de capitalismo salvaje. Sr. Rajoy, cuando un puesto de trabajo es precario y tan mal pagado que no permite salir de la pobreza y vivir con dignidad al nuevo trabajador, a eso no se le puede llamar trabajo, eso Sr. Rajoy simple y llanamente es esclavitud. Nunca desde los años 30 del siglo pasado se legislo una ley tan dañina para los derechos y libertades de los trabajadores. Poner la excusa de que dando libertad a los empresarios para pagar lo que les parezca sin estar sometidos a convenio y despedir cuando quieran, sería un incentivo para contratar a más trabajadores, es propio de países tercermundistas, bananeros y oligarcas, donde el patrón tiene potestad sobre tu hacienda y familia, quedando tu futuro condicionado a que trabajes como el patrón quiera, las horas que quiera y pagándote el dinero que quiera, sin derecho reglado alguno, ni a bajas,    ni permisos, ni vacaciones y estando en todo momento amenazado con el despido. Eso es un abuso, un chantaje y un atropello impropio de un país democrático amparado por los derechos que recoge una constitución, ya que transforma a los trabajadores en parias, cuando no en esclavos, sobre los que ejercen (otra vez) el derecho de pernada, igual que los caciques en el siglo pasado. España y los españoles no se merecen un gobierno que legisle para que de la élite económica de este país surjan nuevos millonarios, a costa del sacrificio de los trabajadores. Eso sr. Rajoy es explotación, triste y vergonzosa explotación.

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