lunes, 5 de noviembre de 2018

COSPEDAL SE HUNDE Y ARRASTRA AL PARTIDO POPULAR

Con las últimas revelaciones sobre las conversaciones de Dolores de Cospedal en sus reuniones con el comisario Villarejo, el Partido Popular ha llegado al máximo nivel de indecencia en que puede caer un Partido. Está claro que Cospedal, al igual que ya pasará con Esperanza Aguirre y más tarde con Cristina Cifuentes, está abocada a dimitir de todos sus cargos tanto de afiliación al partido como de la política. Resulta sorprendente, cuando no de un cinismo hiriente la declaración de Pablo Casado, diciendo que el PP es un partido decente. No Sr. Casado, el PP no es un partido decente. Decente es aquel Partido que lucha y defiende los derechos y libertades de los trabajadores; decente es aquel Partido cuyas políticas van en beneficio de los ciudadanos, en beneficio de su poder adquisitivo, de sus pensiones, de sus prestaciones sociales y que mantiene el estado del bienestar. Ustedes y el PP lo que han generado, es una política de apoyo a las élites económicas, han permitido los desmanes de la Banca, la indecente corrupción y la impunidad de los corruptos, el rescate de las autopistas que todos los españoles estamos pagando, han privatizado los servicios públicos, desmantelado el estado del bienestar y eliminando los servicios y prestaciones sociales. Y su revolucionaria, drástica y brutal reforma laboral privó de derechos a los trabajadores que se han convertido en parias con salarios de miseria, contratos basura y precariedad, donde casi 6 millones de trabajadores no llegan a fin de mes, ni pueden mantener una familia con la mierda de salarios que el patrón les paga.
Sus políticas Sr. Casado y antes las del Sr. Rajoy, han sido las causantes de que cada mes surgieran 35 nuevos millonarios en España, mientras se incrementaban en 100.000 el nº de pobres todos los meses. Somos el país con el SMI más bajo de Europa y el que más bajas tiene las pensiones, exceptuando Portugal. Sr.Casado reconózcalo, ustedes no están al servicio del pueblo, del que emana el poder soberano, están al servicio de la élite económica y financiera del país, por lo que no representan a la mayoría de los que les votan, y tenemos dos cosas claras: la política decente es proclive a políticas sociales, mientras que las del PP siempre han estado marcadas por políticas restrictivas de los derechos de los trabajadores y recorte de las prestaciones sociales, tales como: abaratar el despido, congelar las pensiones mínimas, reducir gastos sociales, eliminar subsidios, y endurecer las condiciones para acceder a las prestaciones contributivas: paro y subsidios.

Pues bien, si quieren ser decentes, ahí va mi receta: 1º, regeneren su partido, eliminando el menor resquicio de corrupción y colaboren con la investigación, y continúen apoyando aquellas políticas que garanticen las pensiones, una pensiones dignas, colaboren para frenar los abusos de la banca, permitan que se aumenten los impuestos a los que más tienen y reducirlos a las clases más humildes, apoyen unos presupuestos que garanticen los derechos de los trabajadores y sus puestos de trabajo (que les   permita pensar en un futuro estable y de progreso y salir de la pobreza), racionalicen la edad de jubilación y solo alargarla voluntariamente en determinados puestos, y por último den su brazo a torcer y contribuyan a mejorar el estado del bienestar y los servicios públicos. Solo entonces podrán comenzarán a ser un partido decente.

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