martes, 4 de diciembre de 2018

PENSIONES: SIGUE LA PREOCUPACIÓN

La baja natalidad, la mayor esperanza de vida y la escasa cotización de los nuevos trabajadores hace que el sistema público de pensiones sea un reto prácticamente insostenible, cuya financiación ya no es soportable por la seguridad social, mucho menos cuando hay menos trabajadores y la población jubilada es mucho mas longeva. Esto hará que peligre el Estado del Bienestar y en concreto el sistema público de pensiones si no se articula otro medio de financiación. Si esto le añadimos un bajo potencial a nivel económico, la elevada deuda pública, la baja natalidad y el retraso de los jóvenes al mercado laboral, nos encontramos con una realidad frustrante que requiere medidas de carácter urgente y si los sucesivos gobiernos quieren y hay voluntad para ello, se pueden tomar. La natalidad ha caído en nuestro país hasta un 34,7%, debido a la situación económica que soportan muchas parejas que hace que se lo piensen muy bien antes de tener otro hijo que alimentar, vestir y educar, y que no se emancipan hasta pasados los 30, con políticas que no ayudan para nada ni a los jóvenes ni a las nuevas familias. A esto hay que añadirle que vivimos mas (una media de 85 años),  lo que supone que muchos jubilados cobren la pensión mas años de los que ha trabajado. Todo ello está provocando que la pirámide de población se este invirtiendo de forma alarmante. El otro problema añadido es que se retrasa la edad de incorporación de los jóvenes hasta pasados los 30, con lo que la cotización para sus jubilación, también se pone en peligro. Las  generaciones mas jóvenes se enfrentan a una vulnerable situación laboral y por ende económica, lo que genera un paro que alcanza al día de hoy al 41% de los jóvenes. Si el sistema público de pensiones se definió bajo un modelo de sostenibilidad generacional, esta claro que con las perspectivas actuales no es posible ya que vamos camino de que un trabajador sostenga la pensión de un jubilado. Lo que ocurrirá es que la cobertura de los pensionistas de aquí a 10 años  si no se cambia el modelo de financiación será notablemente inferior (puede llegar a un 50% mas baja), con la amenaza de aquellos grupúsculos de extrema derecha a nivel nacional y europeo puedan marcar en el futuro unas pautas que hagan imposible la cobertura pública de la pensión. Lo ideal sería planificar las finanzas desde una edad temprana, para tomar el control de las pensiones futuras, ¿pero como se puede hacer eso cuando no se accede al mundo laboral hasta pasados los 30 o con trabajos precarios y mal pagados que apenas les permite llegar a fin de mes? Lo que si es cierto es que es urgente planificar una estabilidad y seguridad fiscal del tratamiento del ahorro para financiar las jubilaciones futuras.

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