lunes, 25 de marzo de 2019

EN POLÍTICA LA AMBICIÓN NUNCA TIENE LÍMITES

CUANDO EL INTELECTO ESCASEA Y LO ORDINARIO NOS SOBRA

“El rico nunca tiene bastante con lo que tiene, por eso su amargura no viene por la disminución de sus  riquezas, sino por la multiplicación de sus deseos, porque la riqueza es como el agua salada, cuanto mas se bebe, mas sed da." Ese es el motivo por el que el rico que no se conforma con la riqueza que tiene, nunca será feliz, aunque sea el dueño del mundo. Traducido a la política ocurre lo mismo. Por mucho poder que tengas siempre aspiras a mas, a mejor poltrona, a mas poder y cuando se configuran las listas tu te apuntas al primero que te la ofrezca aunque su programa vaya contra toda ética, moral y conciencia, porque tu aspiración es siempre tener mas... y no quieres admitir, ni quieres darte cuenta de que si quieres ser feliz siendo rico, no debes afanarte en aumentar tu riqueza, sino en disminuir tu codicia. Mucho tiene que ver nuestra idiosincrasia, sobre todo en las zonas rurales (pueblos y pequeñas aldeas), donde uno de  nuestros defectos nacionales está el de "aparentar" (presumir de lo que tienes), defecto que lleva a la envidia y esta hace que nunca te conformes con lo que tienes si tu vecino tiene algo mejor, y si tiene una casa buena tu tienes que tener una mejor, y si tiene un coche bueno tu tienes que tener otro el doble de molón, y si lleva buena ropa, tu tienes que llevar la de la mejor marca, y por eso nunca nuestra dicha será total, por muchas cosas que poseamos. Triste condición la de una gente y un país que valora a las personas por lo que aparentan y lo que tienen y no por lo que son. Por eso el pobre aunque sea honrado y buena persona será un don nadie, mientras que el rico aunque sea un ladrón, será tenido por un gran señor. Esto es España señores, un gran país, donde el intelecto escasea y lo ordinario nos sobra.

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