martes, 4 de junio de 2019

LA DERIVA CATALANA, UNA BURLA A TODOS LOS ESPAÑOLES


Yo soy una persona que defiende postulados de izquierda sobre todo cuando se trata de proteger socialmente a los más desfavorecidos, y aún así en el tema catalán pienso que se deben tomar medidas drasticas con tanta prepotencia y chulería. Tenemos casos que indignan, no solo por la intentona separatista a través de un referéndum, sino por la actitud continuada de burla al estado español y a los españoles. Siguen pronunciándose con una ideología de independencia, haciendo caso omiso a jueces y tribunales, siguen abriendo embajadas con el dinero de los de los españoles y siguen entorpeciendo y manipulando las sentencias judiciales, ninguneando a la Justicia, como es el caso de Jordi Pujol, que sin haber cumplido la parte de condena reglamentaria, la Generalitat le concede el tercer grado, sin contar con el dictamen de la fiscalía y los propios jueces. Han robado a manos llenas con el llamado 3%, evadiendo capitales a Andorra y a otros paraísos fiscales, mientras aumenta la pobreza infantil, cierran comedores escolares, se deterioran los servicios públicos y se endeudan con dinero que pertenece a los españoles. Que se permita al Torra expresarse de forma pública haciendo constar manifiestamente que su intención es seguir luchando por lograr la república catalana y la independencia es algo humillante, y hace tiempo que tenía que estar en prisión con sus cómplices de tal desatino y ninguneo de la Constitución.
Pero lo peor es la burla que hace el gobierno de la Generalitat a los propios catalanes que los engañan y utilizan con la pantomima de la independencia, cuando ellos mismos saben que jamás será posible tal propósito, agravando la burla cuando se sabe que lo hacen por motivos electorales y para seguir en la poltrona. Que se paguen los gastos del sátrapa de Puigdemon con los presupuestos destinados a suplir las carencias de los catalanes es todo un desatino y una burla al estado español.
Hasta tal punto habría que frenar este esperpento que yo no dudaría en pedir la aplicación del 155 de forma permanente, es más, suspendería la autonomía e inhabilitaba a todo el gobierno para cargo público alguno, hasta que se resolviese el problema definitivamente y se les quitasen las ganas de volver a intentar delirios, por unos cientos de años. Joder ya.

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