viernes, 8 de noviembre de 2019

EL DESPRESTIGIO POLÍTICO

Está claro que la lucha de los líderes políticos no es por imponer una ideología determinada, aunque en la demagogia de sus discursos parezca que si, la lucha de los políticos es básicamente una lucha por el poder personal, por los sillones y poltronas. El caso mas reciente está en la formación Podemos, que pudiendo formar un gobierno programático de progreso, donde se pudieran aplicar en mayor o menos medida las políticas sociales que demandaban sus ciudadanos, han preferido  bloquearlas, si no conseguían su cuota de poder, cargos y poltronas. El otro caso muy parecido esta entre el PP y Ciudadanos, al proponer el PP a Ciudadanos que aceptara la formación de España Suma, lo que les hubiera permitido ganar a Sanchez por goleada, sin embargo Rivera ha preferido ir a lo suyo, no a defender una causa común que beneficiaría a ambos. Y en el caso de Sanchez ha demostrado que no quiere a ninguna otra formación política en el Gobierno que le haga sombra.
Independiente de que una vez que obtienen el poder por muy buenas intenciones que tengan, al final terminan corrompiéndose por unos motivos u otros, pues la posibilidad de utilizar todos los recursos y en todos los niveles de la administración es muy tentador y poco a poco la plutocracia se va convirtiendo en cleptocracia aunque la apariencia de la máscara sea la de una democracia con derechos y libertades, con igualdad y justicia social. Es entonces cuando la democracia, sistema legitimado en las urnas se corrompe al caer en manos de partidos que basan su status político en el mangoneo, la corrupción y el nepotismo, por mucho que cada cuatro años acudamos a las urnas pensando que nuestro voto va a garantizar la decencia y honestidad de los representantes que elegimos.
Y así se van sucediendo gobiernos de uno y otro signo, donde las instituciones se vuelven en auténticas cuevas de Alí Babá donde los gobiernos van enterrando las fechorías de sus predecesores bajo la alfombra a cambio del silencio cómplice durante su legislatura,
Y no estoy diciendo que todos los políticos sean corruptos, sino que el poder termina corrompiendo  a partidos y políticos, cuando se trata de vivir y medrar a costa de la política. Esto se agrava cuando los ciudadanos conocedores de tales artes siguen votando a aquellos políticos señalados por tales prácticas, mangoneo continuado y corruptelas varias y no dudan en echarse en brazos de demagogos utópicos como los de la formación de "Podemos", que ofrecen el oro y el moro, cuando hemos comprobado que una vez que han tocado poder, solo aspiran  a aumentar su cuota personal, por encima de las aspiraciones de sus propios militantes y que los que tanto criticaban a la casta, ya se han convertido en casta ellos mismos y su único objetivo es medrar en política luchando enconadamente por sus cuotas de poder, cargos y poltronas.

    Nosotros, pobres mortales, resignados, esperando que alguna vez, los representantes políticos que elegimos cada cuatro años, sean honrados, decentes y con espíritu de servicio al pueblo, que lleguen a la política para servir a los ciudadanos y no para vivir y medrar a costa de ellos. Es lo que nos queda, es lo que hay.

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